Dirección financiera
Contador, CFO externo o gerente financiero de planta: ¿qué hace cada uno?
Gerardo Verdecia|Consultor financiero en EconReport
18 de octubre de 2026|5 min de lectura
En resumen
El contador registra las operaciones y cumple con las obligaciones ante el SRI, la Superintendencia de Compañías y el IESS. El gerente financiero de planta dirige las finanzas a tiempo completo desde dentro de la empresa. El CFO externo asume esa misma dirección a tiempo parcial. La mayoría de las PYMES que crecen necesita al contador y, además, a alguien que dirija las finanzas; la decisión real es en qué formato.
«Yo ya tengo contador, ¿para qué necesito a alguien más?». Es, probablemente, la frase que más escucho en una primera reunión. Pongamos el caso de una empresa de servicios con 25 empleados, que factura bien y paga sus impuestos a tiempo. El dueño recibe cada mes un balance y un estado de resultados, los mira, los archiva y sigue tomando las decisiones como siempre, con la intuición y el saldo del banco. El caso es ilustrativo, aunque se repite con mucha frecuencia.
Ahí no hay ningún error del contador. Simplemente, se le está pidiendo algo que no es su función. Veámoslo por partes.
¿Qué hace el contador?
El contador registra todo lo que ocurre en la empresa y se asegura de que se cumpla con la ley. En la práctica, se ocupa de:
- Registrar las operaciones. Ventas, compras, pagos, nómina y depreciaciones.
- Cumplir con las obligaciones. Ante el SRI, la Superintendencia de Compañías y el IESS, en sus plazos.
- Preparar los estados financieros. El balance, el estado de resultados y sus anexos.
Es un trabajo indispensable y, si está bien hecho, la base de todo lo demás. Pero mira hacia atrás. Cuenta, con precisión, lo que ya pasó.
¿Qué hace un gerente financiero de planta?
Es un directivo que trabaja a tiempo completo dentro de la empresa y responde por sus finanzas. Gestiona la tesorería del día a día, negocia con los bancos, arma y controla el presupuesto, dirige al equipo contable y acompaña al gerente general en cada decisión con impacto financiero. Mira hacia adelante y, además, está presente todos los días.
En una empresa grande, con muchas operaciones diarias, bancos, inversiones y un equipo financiero propio, esa presencia permanente se justifica. En una PYME, en cambio, suele ser un costo difícil de sostener, y muchas veces el puesto termina absorbido por la operación diaria.
¿Y en qué se diferencia un CFO externo?
Asume la misma dirección financiera, pero a tiempo parcial y desde fuera. Proyecta el flujo de caja, arma el presupuesto, define los indicadores y prepara la información para bancos y socios, con la dedicación que la empresa necesita y no más. Aporta, además, algo que se gana con los años: haber visto los mismos problemas en muchas empresas distintas. Si quiere conocer las señales de que su empresa ya lo necesita, las explicamos en este artículo.
¿Cómo se comparan?
Contador
- Mira hacia
- El pasado
- Dedicación
- Según el volumen contable
- Entrega
- Registros, declaraciones y estados financieros
- Conviene cuando
- Siempre
- Se mide por
- Cumplimiento y cierre a tiempo
CFO externo
- Mira hacia
- El futuro
- Dedicación
- Parcial, según la necesidad
- Entrega
- Flujo proyectado, presupuesto, tablero y reportes
- Conviene cuando
- La empresa crece y nadie dirige las finanzas
- Se mide por
- Anticipación de caja y cumplimiento del presupuesto
Gerente financiero de planta
- Mira hacia
- El futuro
- Dedicación
- Tiempo completo
- Entrega
- Lo mismo, más la gestión diaria de tesorería y equipo
- Conviene cuando
- El volumen exige a alguien dentro todos los días
- Se mide por
- Resultados financieros de la empresa
¿Cómo trabajan juntos?
En una PYME bien organizada, el contador y el CFO externo no compiten. Cada uno toma el trabajo del otro como punto de partida. Un mes cualquiera puede verse así:
- Primeros días del mes. El contador cierra el mes anterior, con los ingresos y gastos asignados a su centro de costos.
- Mediados de mes. El CFO analiza esas cifras, las compara con el presupuesto, actualiza el flujo de caja proyectado y prepara el tablero de indicadores.
- Reunión mensual. La gerencia revisa el tablero con el CFO y decide: qué ajustar, qué cobrar, qué postergar y qué financiar.
El resultado se puede medir. El cierre llega en menos días, la desviación entre lo presupuestado y lo real se reduce mes a mes, y los faltantes de caja se ven con semanas de anticipación. Si nada de eso mejora en unos meses, algo no está funcionando.
Volvamos a la empresa del principio. Tenía un buen contador y le faltaba quien usara su trabajo para decidir. Le bastaba con completar el equipo. Si está en esa situación, en la página de CFO externo le explicamos cómo trabajamos.
Preguntas frecuentes
¿Puede mi contador hacer también de CFO?
Algunos contadores tienen formación en finanzas y pueden asumir parte de esas funciones. Lo habitual, sin embargo, es que el cumplimiento tributario y los cierres ocupen todo su tiempo. Lo importante es que alguien tenga asignada, de forma explícita, la tarea de proyectar, presupuestar y controlar.
¿Cuándo conviene pasar de un CFO externo a un gerente financiero de planta?
Cuando el volumen de operaciones, de bancos o de personas exige a alguien dentro de la empresa todos los días. Muchas empresas hacen la transición de forma ordenada: el CFO externo arma los procesos y luego ayuda a seleccionar y a formar al gerente de planta.
¿El CFO externo trabaja con el sistema contable que ya tengo?
Sí. Trabaja con la información que produce el sistema contable actual de la empresa y, si hace falta, propone ajustes, como configurar centros de costo, para que la información sirva para decidir.
Términos de este artículo en el glosario: centro de costos.
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